Fecha de entrega: Miércoles 1° de abril SIN FALTA
Tipo de trabajo: Individual escrito
1) Analizar tres de los cuentos trabajados en clase (ver entradas anteriores del blog para encontrar los cuentos y elementos de análisis), y criticarlos.
2) Buscar un cuento corto (de cualquier tipo, preferiblemente humorístico), analizarlo y criticarlo.
3) Escribir un cuento corto (preferiblemente de tipo humorístico) en el que alguno/s de tus compañeros sea o sean los protagonistas, y analizarlo.
viernes, 27 de marzo de 2015
Textos humorísticos
CORRESPONDENCIA – De Luis Pescetti (del libro El pulpo está crudo)
Querida sobrina:
Espero que al recibir ésta te encuentres bien. Yo estoy ma-ra-vi-llo-sa. Siempre me acuerdo tanto de todos ustedes, y el otro día me dije: ‘‘¡Ay! Qué vergüenza, qué abandonada que la tengo a esta chica’’. Así que me decidí y me voy a pasar un mes con ustedes.
Tu Tía.
Querida tía:
¡Qué alegría recibir su carta! Realmente no esperábamos que se acordara de nosotros; pero, ¡qué pena! Mi casa es muy chica y no podría ofrecerle las comodidades que quisiera. No sabe cuánto lo lamento, pero seguro que no va a faltar oportunidad. Un beso grande de su sobrina que tanto la quiere.
Su sobrina.
Querida sobrina:
¡Mi amor! Criatura, ¿por qué te ponés en esas molestias? Me escribís como si te fuera a visitar un presidente. No te preocupes por mí, yo en cualquier lugarcito me arreglo. Me pueden dar la cama matrimonial y ustedes se acomodan por ahí, que son jóvenes, no como una. Estuve pensando que me puedo quedar más de un mes.
Tu tía.
Querida tía:
¡Qué suerte que se puede quedar más de un mes! Cuando se lo conté a mi marido se puso loco de contento; pero enseguida nos amargamos porque nos dimos cuenta de que en la fecha en que usted puede venir nosotros no estamos. ¡No sabe cuánto lo sentimos! Pero seguro que no va a faltar oportunidad para que venga a pasar dos o tres días.
Su sobrina.
Querida sobrina:
¡Qué cabecitas de novios que tienen ustedes dos! Si todavía no te había dicho la fecha, mi amor. No se hagan tanto problema. Yo voy a llegar el 12 de mayo y ya saqué regreso para el 10 de julio. Tuve mucha suerte porque casi no consigo.
Tu tía.
Querida tía:
La verdad, qué suerte que tuvo en conseguir los pasajes. Pero mire, con Carlos estábamos comentando lo que son las cosas ¡Ni que hubiéramos sabido! Ésa es la fecha justa que le decía que no íbamos a estar. Yo me puse muy mal, pero Carlos me dice que no me preocupe que seguro no va a faltar oportunidad para que venga un día.
Su sobrina que tanto la adora.
Querida sobrina:
¡Ay, mi amor, pero no importa! Si total yo puedo correr las fechas, total con estos pasajes no hay problema; además con las ganas que tengo de conocer a tus últimos tres nenes que todavía no los conozco. Son unos vagos, ustedes, la última vez que me invitaron fue para cuando nació Fabiancito, ¿te acordás? Mandáme a decir las fechas nomás.
Tu tía.
Querida tía:
Sí, me acuerdo que usted estuvo para cuando nació Fabián, porque cuando vino a visitarnos yo todavía no estaba embarazada. En cuanto a su viaje, parece cosa del destino, a Carlos en el trabajo lo trasladan a un lugar lejísimo que todavía no sabemos. Nos van a decir cuál es recién cuando lleguemos. ¡Es una pena! Pero igual no se preocupe porque ni bien nos instalemos le escribo mandándole nuestra nueva dirección así se pasa a tomar un rico té alguna tarde. Seguro que no va a faltar la oportunidad.
Su sobrina.
CARTA DE LA ABUELA - Anónimo
Querido nieto:
El otro día tuve una experiencia religiosa muy buena, que quería compartir contigo. Fui a la librería cristiana y allí encontré una calcomanía para el auto que decía "TOCA LA BOCINA SI AMAS A DIOS". Dado que había tenido un día muy malo, decidí comprarla y pegarla en el paragolpes de mi auto.
Al salir manejando, llegué a un cruce de dos avenidas que estaba muy complicado, con muchos autos. La temperatura exterior era de 37 grados y era la hora de salida de las oficinas. Allí me quedé parada, porque la luz estaba roja, pensando en el Señor y como Él es bueno.
No me di cuenta que la luz se había puesto verde, pero descubrí que muchos otros aman al Señor porque inmediatamente comenzaron a sonar las bocinas.
La persona que estaba detrás de mí auto era sin duda muy religiosa, ya que tocaba la bocina sin parar y me gritaba: DALE, POR EL AMOR DE DIOS. Dirigidos por él, todos hacían sonar la bocina. Yo les sonreí y los saludaba con la mano a través de la ventanilla.
Vi que otro muchacho me saludaba de una manera muy particular levantando solo el dedo medio de la mano. Le pregunté a otro de mis nietos, que estaba conmigo, que quería decir ese saludo. Me contestó que era un saludo Hawaiano de buena suerte. Entonces yo saqué mi mano por la ventana y saludé a todos de la misma manera.
Mi nieto se doblaba de la risa, supongo que por la bella experiencia religiosa que estaba viviendo.
Dos hombres de un auto cercano, se bajaron y comenzaron a caminar hacia mi auto, creo que para rezar conmigo o para preguntarme a que templo voy. Pero en ese momento fue que vi que la luz estaba verde. Entonces saludé a todos mis hermanos y hermanas y pasé la luz.
Luego de cruzar, noté que el único auto que había podido pasar era el mío, ya que la luz volvió a ponerse en rojo, y me sentí triste de dejarlos allí después de todo el amor que habíamos compartido. Por lo tanto, paré el auto, me bajé, los saludé a todos con el saludo hawaiano por última vez y me fui.
Ruego a Dios por todos esos buenos hombres y mujeres.
Besos,
Tu abuela
Definición
de amor
Javier Malia
Una vez escuché la definición de
amor. ``Es cuando te importa tanto una
persona, que serías capaz de sacrificarte por ella, sin importarte las
consecuencias.´´
Y aquí estoy yo. Viendo como un
autobús está a punto de arroyar a mi mujer. A lo mejor es porque el
subconsciente es capaz de procesar datos a la velocidad de la luz, o
simplemente me entran dudas, pero antes de cometer alguna estupidez, me
pregunto si la persona que está en el paso de cebra a punto de ser aplastada
por una enorme rueda, merece el mayor de los sacrificios. Mi vida.
El colectivo avanza
inexorablemente hacia ella, lo sé. Por qué estoy viendo como el chofer intenta
sin remedio detenerlo. Va demasiado rápido y su cara ya ha perdido cualquier
rastro de sangre, convirtiéndola en un lienzo en blanco.
¿Cómo es posible que me entren
dudas? Si yo la quiero.
¿Cómo puede ser, si siempre me he
creído una persona noble? De esas, que se han llenado la boca diciendo ¡ojalá
me hubiera pasado a mí!
Sin embargo, ahora me tiemblan
las piernas al pensar que o es ella o yo. ¿Qué hago?
Quizás sea el instinto de
supervivencia, o que se yo, el hecho es que mi cabeza sólo busca excusas y
pretextos para no hacerlo.
Por un lado tengo el tema del
piso, si mi mujer fallece, tengo la hipoteca pagada, por otro lado, seguro que
la compañía de transporte metropolitano me da una suculenta indemnización con
tal de paliar el fuerte agravio que me han producido y, así un sin fin de
pensamientos que me atornillan los pies a la acera. Si hasta me acuerdo de las
discusiones triviales en las que yo tengo razón.
Justo cuando me siento el hombre
más mezquino y ruin que hay en la faz de la tierra, un grito me trae de nuevo a
la horripilante escena.
-¡Estás ciego o qué!- es mi mujer
chillándole al chofer.- ¡Serás gilipollas!
-¿lo has visto?- me pregunta.-
¡Eh! ¿¡Estás ahí!? Vamos que tenemos prisa.-
Sujeto con renovadas fuerzas las
bolsas de la compra y me alejo de la escena agradecido por no tener que hacer
ningún tipo de sacrificio humano. Mientras avanzo por el paso de peatones me
fijo en la cara del chofer. Suspiramos los dos a la vez. Cuando llego a la otra
acera me doy cuenta de una cosa. No quiero tanto a mi mujer.
“Confesiones de un tipo feo”
Yo era tan feo que cuando nací el
médico preguntó dónde estaba la cámara oculta. Era tan feo que el doctor me
tiró al aire y dijo: "si vuela es murciélago", y luego me tiró en el
agua y dijo: "si nada, es cocodrilo". Era tan feo que cuando nací, el
doctor me dio la cachetada en la cara. Luego fue a la sala de espera y le dijo
a mi padre: "Hicimos lo que pudimos... pero nació vivo", y en lugar
de felicitar a mi papá, lo golpeó. Era tan feo que mi madre no sabía si
quedarse conmigo o con la placenta. Como era prematuro me metieron en una incubadora...
con vidrios polarizados. Era tan feo que cuando nací no lloré yo ¡lloró el
doctor, mi papá y mi mamá! Mi madre nunca me dió el pecho porque decía que sólo
me quería como amigo, así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda. Era
tan feo que a los 3 meses aprendí a caminar, porque nadie me alzaba. Era tan
feo que cuando era chico, me acariciaban con una rama. Era un niño tan feo,
pero tan feo, que un día mi mamá me llevó de camping y en la noche, los coyotes
prendieron fogatas para que no me acercara. Era tan feo que cuando jugaba al
escondite nadie me buscaba. Nací tan feo que cuando era niño, por las noches,
mi "angelito de la guarda" dormía en la habitación de al lado. Yo
siempre fui muy peludo: a mi madre siempre le preguntaban: "Señora, a su
hijo ¿lo parió o lo tejió?" Mi padre llevaba en su billetera la foto del
niño que venía cuando la compró. Pronto me di cuenta que mis padres me odiaban,
pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico. Una vez
me perdí, y le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis
padres; me contestó: "No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron
haber escondido". Era tan feo, que me dolía la cara. Era tan feo que los
ratones me comieron el documento y dejaron la foto, y cuando fuí al zoológico
los monos me tiraban galletitas. Mis padres tenían que atarme un trozo de carne
al cuello para que el perro jugara conmigo. Cuando me secuestraron, los
secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi madre
les contestó que quería más pruebas. Tuve que trabajar desde chico: trabajé en
una veterinaria y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo. Un día
llamó una chica a mi casa diciéndome: "Ven a mi casa que no hay nadie”.
Cuando llegué no había nadie. Era tan feo que el psiquiatra me hacía acostar
boca abajo. El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que
quería escuchar una segunda opinión. "De acuerdo, además de loco es usted
muy feo", me dijo. Una vez, cuando me iba a suicidar tirándome desde la
terraza de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de
aliento. Sólo dijo: "En sus marcas, listos..." Era tan feo, pero tan
feo, que cuando mandé mi foto por e-mail, el antivirus la detectó. Era tan feo
que me miraban dos veces porque la primera no se lo creían. Era tan feo que
convertí a Medusa en piedra. Encima, me echaban del tren fantasma porque
"asustaba demasiado". Era tan feo que asustaba hasta los ciegos. Era
tan feo que cuando me miraba en el espejo, el reflejo se hacía a un lado. Era
tan feo que hacía llorar a las cebollas. Era tan feo que tiré un boomerang y
éste no regresó nunca más. Era tan feo que cuando fui a la casa de los
espantos... regresé con una solicitud de empleo. Sí, amigos, yo era tan feo, tan
feo, que una vez me atropelló un auto... y quedé mejor. Y ahora soy, apenas...
feo.
La caca si es de amor, tiene virtudes maravillosas
Ramón Ernesto Gutiérrez
Cuando se es padre, el nivel al que llega la angustia cuando el hijo está enfermo, no tiene límites. Puede ser que se tenga un encumbrado título profesional, incluso ser especialista en los aspectos que toma la enfermedad del pequeño, pero la angustia hace dejar de lado todo esto y harás todo aquello que parezca irracional, si tú lo quieres, pero todo es poco si se consigue la cura del hijo.
Soy padre y médico de profesión, pero cuando las recetas extendidas por la ciencia médica, cumpliendo las indicaciones precisas tienen resultados nulos. Mi corazón se abre y mi cerebro se obstruye.
Mi hijo Manuelito de un año con tres meses fue muy sano hasta los 8 meses y de allí en adelante no pasaron 15 días sin ciclones de diarrea, tos, mocosera, aislados o juntos. Hasta me pasó por la mente la posibilidad de defensas bajas por la temida infección del VIH, las noches sin sueño que me produjo la idea concluyeron con el resultado negativo de la prueba.
En cierta ocasión Manuelito cursaba con un nuevo episodio de diarrea, perdió el apetito, bajó de peso y su piel se llenó de ronchas por alergia a las picadas de mosquitos.
En esa misma época habíamos contratado los servicios de una niñera, que desde su llegada la mujer no contó con la simpatía de mi esposa, quién le encontró los mil y un defectos y las noches y los fines de semana los pasaba escuchando los rosarios de quejas de mi querida Rosario. Yo defendía a la muchacha, pero cuando mi esposa señaló que la creía poco sincera en su afecto con los niños, cabe decir que además de Manuelito teníamos a Dieguito de dos meses de edad, mis antenitas de padre se alzaron y comencé a prestar más oído a las quejas de mi esposa.
Mi consejo fue simple, había que echar a la muchacha, más no hubo necesidad pues se echó a si misma abandonando un día su lugar de trabajo. Después de un fin de semana libre, ya no volvió.
Entre tanto Manuelito continuó con su diarrea a pesar de los medicamentos y aunque el mocoso jorobaba como que si no estuviese enfermo, y habiendo descartado el terrible diagnóstico del VIH, la mente se abrió a nuevas posibilidades.
El fin de semana que la niñera ya no volvió, descubrí en el inodoro del servicio doméstico una enorme caca maloliente; deje correr el agua, pero lo pastoso de la caca produjo que ésta continuara untando la taza del inodoro. Mi diligente esposa dejo caer un litro de lavandina e hizo el siguiente comentario:
--- ALGUIEN LE COMENTÓ, QUE LOS LADRONES Y LOS EMPLEADOS DOMÈSTICOS QUE QUIEREN DEJAR UN MAL, DEJAN UNA TREMENDA CACA EN LA CASA SEÑALADA.
Una noche desperté con sobresalto y lo primero que hice en la madrugada fue investigar el baño de la niñera. ¡HORROR! La caca continuaba untando la taza, a pesar del litro de lavandina. No había ninguna duda la malvada mujer era partícipe de huestes demoníacas, su acendrado odio contra todo lo que es de Dios, mis niños, como todos los niños pertenecen al Señor, eran víctimas de la endemoniada bruja, sobre todo Manuelito; y el corazón en ese momento recibió un mensaje divino: ESTA MUJER ES UN DEMONIO, QUIERE DAÑAR EL REGALO QUE YO TE BRINDÉ, PERO NADA PUEDE CONTRA TI, SI TÚ ME AMAS.
Estaba solo y amaba a mi hijo… y amaba a DIOS, pero… ¿Qué hacía?
Y mi cerebro y corazón funcionó: SI ESTA CACA ES DEL DIABLO, DEBO CONTRAPONER FUEGO CONTRA FUEGO, ¡MI CACA ES DE UN PADRE AMOROSO, POR TANTO… ¡FUEGO CONTRA FUEGO! ¡CACA CONTRA CACA!
Mis intestinos se activaron y una paternal y poderosa caca inundó la taza embrujada, del inodoro se escuchó un alarido espantoso al deglutir el remedio contra el mal. Después inundó la atmósfera un prolongado silencio, luego cantó un pajarito. ¿Y Manuelito? Sanó totalmente.
Elementos de análisis
1) TRAMA o ESTRUCTURA NARRATIVA
Introducción
En la introducción, se presentan los personajes, el
escenario, y demás elementos que conforman la normalidad de la historia. Puede
representarse con el “Había una vez de los cuentos clásicos”.
Es importante tener en cuenta que la normalidad puede ser
algo completamente anormal, terrible, o fuera de lo común, pero presentado como
introducción, pasa a ser la normalidad de esa historia. La introducción sirve
también para inducir al lector hacia el nudo.
Es la escritura
inicial, donde formalmente se da a conocer el ambiente en el que la historia.
Se suelen detallar las características de los personajes principales (que puede
incluir su pasado, presente, actitudes, psicología, etc.), las características
del lugar (no siempre se define exactamente o quizás no se mencione en
absoluto), el tiempo y el comienzo de la historia. En este punto los personajes
empiezan a desarrollar el problema que conducirá al clímax de la historia.
Debe tenerse en cuenta que estas "piezas" no
siempre se dan directa y completamente al lector. El autor puede presentarlas
explícita o implícitamente, completas o incompletas, o no presentarlas en
ningún momento, como parte de su estrategia narrativa.
Desarrollo,
complicación o nudo
El nudo inicia cuando aparece un elemento de tensión que
rompe con la normalidad planteada en la introducción. Se podría representar con
el “Pero un buen día” de los cuentos tradicionales.
Aquí ocurre el punto culminante, la acción transformadora de
la historia. Es el momento donde la tensión narrativa llega a su punto más
alto. La tensión finalmente explota, supliendo la carencia indicada en el marco
escénico y transformando la situación problemática que motivó la trama.
Desenlace
En el desenlace, llegado un punto de tensión determinado,
ocurre algún hecho que re-ordena estos elementos y establece una nueva
normalidad. A este punto se lo conoce como final o desenlace.
Esta nueva normalidad puede ser similar a la previa al
conflicto o mejor o peor o completamente diferente. Lo importante es que el
desenlace deja planteado como serán las cosas a partir de ese momento. Puede
representarse con “...y vivieron felices para siempre” como en los cuentos
clásicos.
El desenlace es la sección final donde alivia o disipa la
tensión narrativa. Explica las consecuencias de la acción transformadora y
describe la situación final de los personajes de la historia. Casi siempre
implica una inversión de la carencia inicial.
Estas partes, sin embargo, se pueden presentar en un orden
diferente y así nos encontramos con:
● Los
hechos se cuentan desde el principio hasta el final.
● Se
empieza en un momento y a partir de él se cuenta lo que pasó antes y después.
● Se
empieza por el final y, a continuación, se cuentan los hechos anteriores
También puede suceder que en un texto narrativo no haya
introducción o desenlace.
2) PERSONAJES
Personaje principal
o protagonista- Estos tipos de
personajes son quienes están presentes
en toda la historia o trama. Lo cual nos permite conocerlos más a
detalle. Usualmente es el protagonista de una historia el que más destaca, es
el que actúa en las mayores acciones de una historia.
Y también se encuentra el antagonista quien es el personaje que siempre se opone a los
avances o decisiones del personaje protagonista.
Personaje o grupo de personajes, e incluso a veces una institución, que
interviene en una historia, y que representa la oposición a un protagonista o
héroe con el cual debe enfrentarse. Representa la fuerza aparente y necesaria
para que exista un conflicto. El antagonista no necesariamente tiene que ser
siempre un humano ni tampoco en sí mismo bueno o malo. Puede también
representar algún elemento psicológico o místico. En el estilo típico de las
historias en que un héroe se debe enfrentar a un villano, ambos pueden ser
definidos como protagonistas o antagonistas del otro, respectivamente. Sin
embargo, en algunas ocasiones los creadores de las historias han creado
diversas situaciones complejas, como por ejemplo, contar la historia desde el
punto de vista del villano. Pero por lo general, el héroe es el protagonista, y
quien o quienes se le oponen son los antagonistas o anti héroes.
Personaje secundario.-
El rol de es estos tipos de personajes
es muy importante para que se desarrolle la historia, ayuda que tenga
coherencia y motivos. Están muy presentes de forma complementaria o individual
con los principales.
Personajes
incidentales o de episodio.- Su finalidad de estos tipos de personajes, es
para ser el vínculo, relación o coordinación, así como para ordenar o retardar la historia o acontecimientos.
También se los puede clasificar según cómo evolucionan en el
relato:
-
Redondos: Estos evolucionan en el transcurso de
la historia siendo más importante y complejo. Son aquellos, que muestran
diferentes aspectos de sí mismos, y van modificándose en función de sus
experiencias vitales.
-
Planos: Son planos aquellos personajes que
siempre se comportan de la misma manera, no evolucionan y nos muestran un único
aspecto de sí mismos, por lo que sus actuaciones son siempre previsibles.
3) NARRADOR
El narrador es el sujeto que,
desde un punto de vista concreto, cuenta los hechos de la historia, presenta a
los personajes, los sitúa en un espacio y tiempo determinados, observa los
hechos que le rodean y muestra su forma de pensar y su forma de comportarse; tiene
la misión de contar la historia. Hay diferentes tipos de narrador según la
información de que dispone para contar la historia y del punto de vista que
adopta.
DE 3ª PERSONA
-
NARRADOR OMNISCIENTE ( que todo lo sabe). El
narrador omnisciente es aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y
absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos,
sensaciones, intenciones, planes…
-
NARRADOR OBSERVADOR. Sólo cuenta lo que puede
observar. El narrador muestra lo que ve, de modo parecido a como lo hace una
cámara de cine.
DE 1 ª PERSONA
-
NARRADOR PROTAGONISTA. El narrador es también el
protagonista de la historia (autobiografía real o ficticia).
-
NARRADOR PERSONAJE SECUNDARIO. El narrador es un
testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos.
Siguiendo la intervención del narrador, hay dos tipos:
- - El narrador opina, juzga, valora.
- - El narrador impersonaliza, objetiviza a extremos
absolutos.
4) TIEMPO
Es el elemento de la narración que tiene en cuenta la duración,
sucesión y ordenación en que se producen los distintos acontecimientos.
Debemos diferenciar entre:
● Tiempo externo: la
época en la que la acción se desarrolla (en qué siglo, en qué año...), que
puede ser en el pasado, en el presente o en el futuro. En ocasiones, el
narrador cita directamente las fechas en las que se sitúa la narración, y en
otras, somos nosotros, los lectores, quienes a través de indicios podemos
adivinar la época (si leemos “apagó el ordenador y se fue a la cama”
inmediatamente situamos el texto en nuestra época)
● Tiempo interno: es
el que afecta tanto a la duración de la historia como a la forma de relatar los
hechos:
■ Tiempo de la historia: es cuánto
dura la acción (un día, una semana, años...)
■ Tiempo del relato: como has
comprobado en el apartado estructura, las acciones se pueden presentar en orden
diferente orden. Este orden afecta tanto a la estructura como al tiempo del
relato, que es la manera en la que se ordenan los acontecimientos. A
continuación, y para que lo entendáis mejor, hemos relacionado los dos aspectos
○ Tiempo lineal
cronológico: cuando se cuenta la historia desde el principio hasta el final.
Los acontecimientos aparecen en el orden en el que sucedieron.
○ Tiempo lineal retrospectivo
o invertido: cuando se empieza a contar la historia desde el final. Los
acontecimientos dan saltos hacia atrás como si se volvieran a vivir los hechos
(flash back en el cine).
○ Tiempo contrapunto o
ruptura de planos temporales: cuando se empiezan a contar la historia en
cualquier punto del relato, y/o se alternan sin orden aparente hechos del
presente con hechos del pasado y futuro.
5) ESCENARIOS O ESPACIOS
Es el componente narrativo que se refiere al lugar en el que
se desarrolla la acción y por el que se mueven los personajes. Puede haber
espacios urbanos, rurales, domésticos, idealizados, fantásticos.
6) TEMAS
Son las ideas o asuntos
transversales a toda la obra. ¿Qué quiere representar? ¿Qué está criticando o
queriendo decir el autor con la obra, o sobre qué nos hace reflexionar? Ej:
familia, pobreza, amor, infidelidad, amistad, política, etc.
7) ARGUMENTO
Es el resumen de los
acontecimientos más importantes de la narración, la suma de los núcleos
narrativos.
La literatura
La literatura sirve las más de
las veces para confundir. Para llenar la cabeza de pájaros, para engañarse a
uno mismo, para mentir al vecino, para perder el tiempo, para extraviar un
destino, para desanimar o mover a la ira, para corromper y ser corrompidos.
Pero también sirve para capturar instantes preciosos, como toda forma de
mística. Pues la literatura es un arte con el que el hombre espera trascender,
aunque no repare en los peligros, atraído irrefrenablemente por el poder de los
libros.
Quien esperase encontrar aquí los
tópicos manidos sobre los tan ondeados beneficios de la literatura, se
desencantará enseguida. Soy testigo de cómo mujeres han engañado a sus maridos
con otro hombre después de haber leído Anna Karenina, de cómo algunas personas
han negado a Dios porque no sé qué filósofo había proclamado su no existencia,
de cómo una joven creía ciegamente que Jesús y María Magdalena habían tenido un
lío porque en su momento leyó El Código Da Vinci, etc. La literatura también
corrompe, señores. La literatura es capaz de fabricar en serie, y en grandes
cantidades, individuos que fingen pensar o que directamente se enorgullecen de
no pensar lo más mínimo, como si la literatura sólo fuera un pasatiempo. Pero
los bobos son los primeros en ser esclavizados. Y en realidad sin que lo sepan,
porque creen que ser esclavo es llevar puestas unas cadenas, como les han
enseñado en las películas. Luego si no llevan cadenas, no pueden ser esclavos.
¿Pero no fueron acusados san
Pablo y Don Quijote de haber perdido el seso con sus lecturas? ¿No se viene
contando desde antiguo que existen libros con poder, libros malditos? Y al
mismo tiempo ¿no se admiran los judíos de que Jesús sepa de letras sin haber
estudiado? ¿No se lamentaba Oseas de que su pueblo se hubiera destruido por
falta de conocimiento? Desde luego algún misterio, y no pequeño, debe encerrar
este terrible y mágico mundo de las letras.
Más aún: la literatura es
inseparable del hombre y, por ello, también algo bueno habría de aportarle a
éste. Del mismo modo que los niños lo preguntan todo y todo quieren conocerlo,
el hombre adulto no pierde ese afán de conocimiento (inclúyase aquí también
toda forma de curiosidad); y la literatura es una de las mayores fuentes que
tiene el hombre de hacerse con él. La fuga de la realidad es otra
característica que distingue a la literatura, en este caso de ficción. Esa
desconexión que el hombre necesita, bien porque desea olvidar en lo posible la
realidad, bien porque goza imaginando fantasías, bien porque anhela el poder
catártico de la literatura, es una razón poderosa que el hombre encuentra para
leer, no siempre cultivándose, como se ha comentado antes. Por último, el
hombre lee también por placer estético, facultad que lo distingue
cualitativamente de los animales, como cada una de las razones anteriores. Por
tanto, y aunque haya más, afán de conocimiento, deseo de fuga, búsqueda de
curiosidades y placer estético son los motivos cardinales de toda lectura.
En el fondo, al examinar los
rasgos de la literatura o los motivos por los que el hombre lee, nos damos
cuenta enseguida de que el hombre pretende con la lectura trascender su
circunstancia y su estado mismo. Al leer, el hombre mira hacia lo alto con la
intención de superar sus límites, su precariedad, su conciencia de ser temporal
y quebradizo. Pero al mismo tiempo que la lectura puede conectar de modo
misterioso al hombre con realidades que forman parte de lo mejor de sí mismo y
le llevan a tener esperanza, también la literatura puede hundirlo en espejismos
y confusión hasta su muerte.
Así pues, de este antagonismo
misterioso al que apunta la motivación del hombre por leer libros sin cuidado o
medida, se desprende que la literatura es efectivamente una vía para descubrir
el misterio que encierra la vida; un misterio que son las cosas de Dios y
cuantas fuerzas se oponen desde el origen a Éste. Un misterio que da lugar
entonces a los sueños y pasiones de los hombres, pero también a sus fracasos y
pesadumbres. Por eso la literatura tiene poder para acercarnos a la luz y,
también, para corrompernos y anclarnos en las tinieblas. Por eso leer nunca ha
sido inocente.
¿Conclusiones?
Tal vez lo más importante de
todo, al menos a nivel práctico –pues a nivel antropológico la literatura
indica la apertura del hombre a la trascendencia–, sea entender que leer por
leer no nos hace necesariamente mejores, ni es bueno en sí mismo, ni debe ser
objetivo absoluto de la educación, pues lo que creemos inofensivo no siempre lo
es tanto. Quizás en algunos casos debería leerse menos, en otros, otro tipo de
libros. Mil veces me he preguntado si no debería olvidarme de toda la
literatura actual, centrándome solamente en 10 o 12 libros de todas las épocas,
en los que podría profundizar seriamente. Me perdería seguro cosas muy
interesantes, por eso busco un equilibrio. En definitiva, no queda otra que
reparar en la responsabilidad que supone toda lectura. En el ejercicio libre
pero responsable de leer, como exige el ejercicio de todo aquello que tiene
cierto poder. Leer, así pues, entraña cierto riesgo. Pero no hacerlo también.
Es la disyuntiva del hombre. Ante un misterio que lo trasciende. Y entre luces
y sombras siempre.
En definitiva, el hombre lee
porque ha sido pensado para ir más allá, porque sospecha, aunque no se fije,
que en lo invisible se esconde la verdad de su vida.
miércoles, 11 de marzo de 2015
TP Autobiografía
Objetivo:
Conocernos como grupo para poder
entender y repensar qué es lo mejor para este grupo, qué necesita, y cómo
encarar mejor las clases.
Tipo: Individual,
escrito y oral.
Fecha
de entrega y exposición: Miércoles 11/3
Consigna:
-Deberán
escribir al menos 1 hoja (dos carillas) en las que se presenten y cuenten sobre
su propia vida. Deberá haber al menos 4 partes: Introducción, Pasado, Presente
y Futuro; e incluir aparte los datos solicitados en el pizarrón.
-Tendrán
1 minuto y medio para presentarse,
no puede ser ni más ni menos. El tiempo y la consigna para esto es libre, y
pueden usar lo que hayan escrito para la consigna anterior.
Introducción:
Nombre, dónde y cuándo nacieron, cómo es su familia y con quién viven; qué
hacen sus papás; cómo es su casa y su barrio; y cómo se consideran ustedes que
son.
Pasado:
Cosas que hacían cuando eran chicos; que les gustaba; alguna anécdota,
historia, recuerdo; un momento feliz, un momento divertido, un momento triste;
¿repetiste alguna vez?, etc.
Presente:
Cómo es un día en tu vida, qué te gusta hacer en tu tiempo libre, ¿trabajas?,
qué música escuchas, qué miras en la televisión, qué deporte haces, quiénes son
tus amigos, qué cosas no te gustan, a
quién admiras, en qué sos
bueno, que cosas te cuestan más, sos hincha de qué equipo; qué cosas te dan
miedo, qué te pone contento, etc.
Futuro:
¿Qué esperas de este año?¿Qué te propones?¿Que querés ser en un par de años?¿Cómo te ves
dentro de 15 años?
Vengo
a la escuela porque…
Lo
que más me gusta es …… y lo que menos ….
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